La Seguridad Social emite “certificados” que no exoneran de responsabilidad

El certificado de la TGSS que informa de que la empresa adquirida no tiene pendiente de ingreso ninguna reclamación por deudas ya vencidas con la Seguridad Social no exonera de responsabilidad a la empresa adquirente en un caso de sucesión de empresa, ya que pueden existir deudas sobre las que el acreedor no haya efectuado aun reclamación.

La Sala 3ª del Tribunal Supremo en su Sentencia 1537/2018, de 24 de octubre, establece que, en los casos de sucesión empresarial, el adquirente responderá solidariamente con el adquirido o transmitido del pago de las cotizaciones causadas antes de dicha sucesión.

Esta Sala en su Sentencia de 21 de julio de 2015, abordó la cuestión de la eficacia exoneratoria del certificado para la mercantil adquirente respecto de las deudas para con la Seguridad Social que estaban aplazadas a favor de la mercantil transmitida, manifestó en su Fundamento de Derecho Tercero que:

“…la lectura de este texto conduce a dos consideraciones. Por una parte, los certificados advierten expresamente de que no pueden ser utilizados para exonerar de responsabilidad alguna. No deja de ser llamativo que, bajo el nombre de “certificado”, la Administración emita documentos que explícitamente advierten de que no dan fe de los datos en ellos reflejados; pero, cualquiera que sea la valoración que ello merezca desde el punto de vista de la oportunidad y de las pautas de buena gestión, es claro que no puede decirse que vulnere los principios de seguridad jurídica y confianza legítima: si éstos se interpretan, como no puede ser de otro modo, como una exigencia de certidumbre, certificados como los aquí considerados no engañan a nadie, pues indican inequívocamente que no cabe invocarlos para eludir ninguna obligación preexistente. Quien lee dichos certificados sabe a qué atenerse, que es lo crucial desde el punto de vista de los arriba mencionados principios.

Obsérvese que la expresión empleada es muy matizada: se dice que no hay “ninguna reclamación por deudas ya vencidas”. Pero que no se haya formulado una reclamación no significa necesariamente que no haya deudas, ni siquiera que éstas no sean líquidas y exigibles: puede significar sencillamente que el acreedor, por una u otra razón, no ha decidido aún reclamar su cumplimiento…”

La falta de atribución a los certificados de eficacia para exonerar de responsabilidad no infringe precepto legal alguno. Otra cosa es la opinión que ello pueda merecer.

Todo lo anterior, nos obliga a extremar la diligencia y realizar una correcta lectura de los certificados que nos aporten.

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