¿Cuándo puede la empresa acceder al historial de navegación del trabajador?

Si la empresa no prohíbe expresamente el uso para fines privados del ordenador de la empresa, existe una expectativa razonable de confidencialidad por parte del trabajador que debe ser eliminada para que se pueda acceder, y obtener una prueba válida para su uso en un procedimiento, al historial del navegado del ordenador utilizado por el trabajador.

La Sentencia 905/2019, de fecha 28 de marzo de 2019, de la Sala Social del Tribunal Superior de Justicia de Sevilla enumera, en primer lugar, parte de la jurisprudencia más relevante en la presente materia:

1. La Sentencia de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo de 26 de septiembre de 2007, que declaró la nulidad de la prueba obtenida, por haberse vulnerado el derecho a la intimidad del trabajador, en relación con el control de archivos personales del trabajador en el ordenador facilitado por la empresa;

2. La Sentencia de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo de 6 de octubre de 2011, que resolvió un supuesto de control por el empresario del correo electrónico del trabajador, mediante los denominados programas espías;

3. La Sentencia del Tribunal Constitucional 170/2013, de 7 de octubre, sobre la expectativa razonable de confidencialidad del trabajador en el uso para fines privados del ordenador de la empresa; y

4. La Sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de la Gran Sala de 5 de septiembre de 2017, caso Barbullescu II, que consideró vulnerado el artículo 8 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, por no haber informado el empresario, con carácter previo, que era posible la vigilancia del correo electrónico, ni las medidas que podía adoptar y, que tenía acceso a las cuentas de correo electrónico del trabajador.

A la citada jurisprudencia debemos añadir lo dispuesto en el artículo 87 de la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y de Garantía de los Derechos Digitales en relación con el régimen de este derecho de los trabajadores en conexión con el poder de control empresarial.

La Sentencia precitada concluye que del análisis de la doctrina constitucional, de la jurisprudencia y de la doctrina judicial del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, se extraen las siguientes premisas:

1. El trabajador tiene una expectativa razonable de confidencialidad, según la cual puede realizar un uso moderado, con fines privados, de los dispositivos digitales facilitados por la empresa, como herramientas de trabajo.

2. Esta expectativa razonable de confidencialidad puede neutralizarse por el empresario mediante la prohibición expresa del uso para fines privados de los dispositivos digitales, facilitados por la empresa.

3. Los trabajadores deben ser debidamente informados de la prohibición y, se entiende cumplida esta obligación, si la prohibición se contempla en el convenio colectivo, en el contrato de trabajo o, en la normativa sobre las técnicas de información y comunicación de la empresa

En el supuesto de no tenerse en consideración lo anterior, se entenderá vulnerado el artículo 18.4 de la Constitución Española, que consagra el derecho a la protección de datos personales, con la consiguiente declaración de nulidad de la prueba obtenida.

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