Requisitos del delito de defraudación de cuotas de Seguridad Social

La Sala 2ª del Tribunal Supremo en su sentencia 564/2018, de fecha 19 de noviembre, ha considerado que “… el impago deliberado y contumaz de las cotizaciones…” no es suficiente para incurrir en el tipo penal del artículo 307 del Código Penal (aunque se supere el umbral de 50.000 €).

El delito contra la Seguridad Social se tipifica en el vigente artículo 307 del Código Penal, que en su apartado 1 sanciona a:

“… el que, por acción u omisión, defraude a la Seguridad Social eludiendo el pago de las cuotas de ésta y conceptos de recaudación conjunta, obteniendo indebidamente devoluciones de las mismas o disfrutando de deducciones por cualquier concepto asimismo de forma indebida, siempre que la cuantía de las cuotas defraudadas o de las devoluciones o deducciones indebidas exceda de cincuenta mil euros“.

Introduciendo la Ley Orgánica 7/2012, de 27 de diciembre, un párrafo en el citado precepto con el siguiente contenido:

La mera presentación de los documentos de cotización no excluye la defraudación, cuando ésta se acredite por otros hechos“.

La Sala entiende que:

El delito de defraudación a la Seguridad Social es un delito especial de infracción de deber, que atenta contra los intereses económicos de la Seguridad Social, institución que tiene reconocimiento constitucional en el artículo 41 CE (EDL 1978/3879), que obliga “a los poderes públicos a mantener un régimen de seguridad social para todos los ciudadanos que garantice la asistencia y prestaciones suficientes ante situaciones de necesidad“.

El tipo penal exige una conducta defraudatoria, mendaz, de ocultación de las bases de cotización o de ficción sobre devoluciones o gastos deducibles. Tanto el incumplimiento del pago de cotizaciones como la conducta defraudatoria son los requisitos típicos para la concurrencia del tipo de elusión del pago de las cuotas de la Seguridad Social. Como así lo ha establecido la Sala en numerosas ocasiones y sirva a modo de ejemplo la STS 133/2004, de 19 de noviembre en la que se hace un completo análisis del concepto de defraudación.

Según reiterada jurisprudencia de esa Sala, no se sanciona penalmente la mera omisión de la declaración ni el simple impago, entendido este como omisión del ingreso material del dinero, cuando se ha hecho la declaración veraz.

Como también recuerda la reciente STS 374/2017, de 24 de mayo , referida a un delito contra la Hacienda Pública pero que, mutatis mutandis, es aplicable al delito contra la Seguridad Social, “no basta es la mera elusión de la presentación de la preceptiva declaración y liquidación, o la inexactitud de ésta, ya que el desvalor de la acción exige el despliegue de “una cierta conducta o artificio engañoso”, que lleva a incluir este delito dentro de la categoría de los de “medios determinados” funcionales para mantener oculta a la Hacienda la existencia del hecho imponible

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *