¿Hasta dónde alcanza el privilegio de las hipotecas en el concurso?

El artículo 155.5 LC, prevé que “en los supuestos de realización de bienes y derechos afectos a créditos con privilegio especial (…), el acreedor privilegiado hará suyo el montante resultante de la realización en cantidad que no exceda de la deuda originaria“. La deuda originaria es la cubierta por la garantía, teniendo en cuenta que no incluye los intereses moratorios posteriores a la declaración de concurso, porque no se habrían devengado.

En la reciente Sentencia 112/2019, de 20 de febrero, el Tribunal Supremo declaró que el privilegio especial en un crédito con garantía real abarca no sólo al principal, sino también a los intereses remuneratorios o moratorios, ya se hubieran devengado antes o después de la declaración de concurso, siempre que estén cubiertos por el valor de realización de la garantía:

Los artículos 59 y 92.3º de la LC permiten el devengo, sin postergación, de los intereses generados por los créditos con garantía real “hasta donde alcance la respectiva garantía”; lo que supone la afección de la garantía al pago de tales intereses con el límite indicado. El artículo 90 LC no establece expresamente que esos intereses tengan el carácter de crédito con privilegio especial, pero porque es innecesario, una vez que el privilegio abarca la totalidad del crédito garantizado, conforme a lo expresado en el título.”

Considerando la citada Sentencia que los intereses devengados por el crédito hipotecario serán privilegiados con privilegio especial, con independencia de su fecha de devengo (anterior o posterior a la declaración del concurso) si están cubiertos por el valor de realización del bien que sirve de garantía. Si el valor de realización no cubre los intereses, debe entenderse que los devengados con anterioridad a la declaración de concurso son subordinados (artículo 92.3º LC), mientras que los posteriores no pueden ser reclamados, por exceder de la garantía.

Lo anterior no supone una dispensa al acreedor del deber de comunicar su crédito, conforme a lo previsto en el artículo 85.3 LC; estableciendo la precitada Sentencia la forma en que debe realizarse dicha comunicación:

Si (…), cuando se realizó la comunicación de créditos todavía no se había alcanzado el límite garantizado, debería haberse comunicado la cantidad devengada hasta esa fecha como crédito con privilegio especial y la parte todavía no devengada como crédito contingente sin cuantía propia (hasta que se cumpliera la contingencia) y con la calificación de privilegio especial“.

Cumplidos estos presupuestos, la garantía hipotecaria cubre tanto los intereses remuneratorios, como los moratorios, dentro el límite previsto en el artículo 114 de la Ley Hipotecaria.

El problema surge cuando debemos integrar lo anterior con la limitación de devengo de intereses establecida en el artículo 59.1 LC:

Desde la declaración de concurso quedará suspendido el devengo de los intereses, legales o convencionales, salvo los correspondientes a los créditos con garantía real, que serán exigibles hasta donde alcance la respectiva garantía. Los créditos salariales que resulten reconocidos devengarán intereses conforme al interés legal del dinero fijado en la correspondiente Ley de Presupuestos. Los créditos derivados de los intereses tendrán la consideración de subordinados a los efectos de lo previsto en el artículo 92.3.º de esta ley.”

La solución nos la ofrece la Sentencia 227/2019, de fecha 11 de abril de 2019, de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo al introducir una matización, a la doctrina de la Sentencia 112/2019, al considerar que:

“… los remuneratorios, son no sólo los devengados antes de la declaración de concurso, sino también los devengados después, en aplicación del artículo 59 LC. Pero en el caso de los intereses moratorios, tan sólo serán los anteriores a la declaración de concurso, pues la previsión del artículo 59 LC debe entenderse referida sólo a los remuneratorios…”

Interpretando que el artículo 59.1 LC:

“… cuando prevé que, por regla general, desde la declaración de concurso se suspende el devengo de los intereses, se refiere sólo a los remuneratorios, pero no los que se devengan por la mora del deudor. En principio, declarado el concurso, los créditos concursales que forman parte de la masa pasiva, conforme al artículo 49 LC, quedan afectados a la solución concursal por la que se opte, el convenio y la liquidación, sin que sean exigibles antes de que se alcancen tales soluciones. Por esta razón, como existe una imposibilidad legal de pago, no tiene sentido que durante el concurso operen instituciones como los intereses y recargos de demora, que incentivan el pago puntual de las obligaciones…

Puntualizando la Sentencia que lo anterior lo es:

“… sin perjuicio de la salvedad contenida en el artículo 155.2 LC, que legitima a la administración concursal a pagar las amortizaciones e intereses vencidos con cargo a la masa. Es una facultad que tiene la administración concursal, en el caso en que le interese mantener la vigencia del préstamo. Y también en ese caso, los únicos intereses de demora que debería pagar serían los que se hubieran devengado por las cuotas vencidas e impagadas antes del concurso y hasta su declaración, pero no los posteriores.”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *